Viene esto a cuento del art cr de Antonio Mu Molina en el Suplemento Babelia de El Pa sobre el libro de Richard Holmes La edad de los prodigios. Terror y belleza en la ciencia del Renacimiento. Nuestro escritor, uno de los talentos m importantes del panorama actual de las letras hispanas va desglosando los descubrimientos cient a lo largo de la historia, acompa de su prosa inimitable.

Se sentaba todos los d en el and a esperar, tan solo aguardaba rostros para ser retratados. Al comienzo el convencer a esas personas desconocidas para que posaran para sus cuadros no le result nada sencillo. Incluso estuvo a punto de renunciar y volver a concentrarse en sus pocos amigos, aunque hubieran sido ya todos retratados.

El segundo cuarto fue mejor para Oklahoma. Un Ibaka más dominador, unido a un Caron Butler muy acertado en esta fase, provocaron las primeras ventajas de los visitantes. Por momentos, y a pesar de seguir ofrenciendo desajustes en defensa, los Thunder parecían tener una suficiencia anotadora superior a los Mavericks.

Despu de despachar mi magro desayuno, como me encontraba desprogramado, me fui a matar el tiempo a El tumba cuchara de Cucho, la tienda de mi primo Jes Salas, que es hoy por hoy el ventorro m viejo del barrio Sucre. Cuando yo vine a este mundo, ya Jes Salas y su esposa es en efecto la verdadera prima m estaban all parados, detr del mostrador de su tienda vendiendo todo tipo de v abarrotes, licores y cigarros al menudeo. Por eso desde que me conozco, siempre me he visto pasando mis horas libres de la semana en los alrededores de esa tienda, donde concurre y circula una fauna bien peculiar: mariguaneros principiantes e inveterados; jugadores de domin amateurs y veteranos, mec jubilados y aprendices; vagos que van por la vida sin rumbo fijo y vagos que tratan de encauzar el rumbo de su vida; bebedores que quieren compartir con alguien una copa y bebedores que esperan que alguien les comparta una copa, comadres que tienen chismes frescos para contar y comadres que buscan quien les cuente frescos chismes..

Basta un insecto, un virus, un trocito de metal en forma de metralla o bala, una gota de agua o de aceite sobre el asfalto, un estornudo, una cualquiera de esas bromas pesadas con las que el Universo se complace en pasar el rato, y tú y todo lo que tienes, y todo lo que representas, y todo lo que amas, y todo lo que fuiste, lo que eres y lo que podrías haber sido, se va al diablo y desaparece para siempre sin que vuelva nunca jamás. Así nos iremos todos, claro. Pero unos se irán antes que otros.