Salimos del BART a la calle ya de noche y se nos presentó la primera imagen de San Francisco. Mucha gente de aquí para allá y mucho vagabundo, y como no, el sonido de la campana del Cable Car. Allí estaba, después de tanto tiempo viéndolo en fotos .

Con firmeza pidi a los dem jefes de Estado y de Gobierno all reunidos, reconocerse como iguales, una vez que elegidos por popular, democr representan a todos los pueblos de Am Latina y el Caribe Y aunque Argentina es el pa latinoamericano con m desarrollo de energ nuclear pac Cristina habl de paz, e inst una vez m a Reino Unido para que entregue las Islas Malvinas: tiene que ver con la desmilitarizaci del Atl Sur, es vital para el desarrollo de la regi que se conserve la desmilitarizaci Cristina, testigo de todas las reuniones regionales que se han realizado desde 2003, imprimi confianza en la Celac y en proceso sin precedentes que m tarde o temprano, con m o menos dificultades, deber necesariamente darse, porque el mundo est marchando claramente a la confrontaci de bloques y nuestra regi es favorecida recursos naturales sin precedentes, capacidad de producci de materia alimentaria, sin embargo junto a todo esto, subyace el problema de la desigualdad, de la injusticia, la brecha entre los que tienen m y menos. Y es nuestro continente el m desigual Para la mandataria argentina el primer desaf de la Celac es construir una agenda que de lado la burocracia y no nos convierta en un organismo multilateral con declaraciones que nunca se cumplen. La primera cuesti para que esto sea posible es considerar que todos los aqu sentados, m all de las diferencias, somos iguales y tenemos las mismas obligaciones En esencia, se trata de reconstruir una identidad com que facilite la cooperaci lo que no significa que todos los presidentes asuman el reto de la misma manera ni bajo el mismo prisma ideol ni con la misma exigencia.

Quítale el diseo a Italia, quítale el «glamour» a Francia y ya verás como pierden al menos un par de puntos de su PIB. Pues venga. A desarrolar lo culinario, pero no nos olvidemos que tambien somos los primeros en borracheras para giris y en prostitución.

El irascible car del violinista ciego contrasta con esa apariencia de artistas desvalido. La gente no lo nota porque nadie se detiene a hablar con Las limosnas casi siempre prescinden de la locuacidad. Pero cuando el violinista ciego habla se transforma en un hombre chisposo y maldiciente, hosco y con un peculiar sentido del humor, anclado entre la iron y la agresividad.