«Not only was it about the work I was doing, but everyone felt the need and these were all men to comment on the way I looked,» Gubar told Mashable. «I’m not sure how that was relevant to the work I was doing, and the crazy thing was that a lot of this was on Facebook so I could see exactly who the people insulting me were and what they looked like. They weren’t exactly model material.».

Escribo porque sigo sin una respuesta y porque de todas las posibles a no encuentro una que me complete. En aparece una multitud llegando a lo que ser la costa de una ciudad grande y moderna, esta gente se amontona y queda atrapada entre el cemento a sus espaldas y el mar. Una civilizaci moderna que parece empujarnos hasta los l La gente va saltando al mar y es rescatada por «peces voladores».

207Este es el foro de los ganadores que no tienen por que echar mano del nodo para no echarse a llorar. Y vosotros, como he dicho, no teneis clase suficiente. De hecho no es siquiera suficiente, sino cero, pero bueno, tampoco quiero hacer sangre. La sesión de este lunes abordará la imagen de la mujer en la música occidental. Lo hará a través de un debate abierto, con ejemplos musicales y visuales, en el que alumnos de musicología del Conservatorio Superior de Música de Navarra presentarán figuras de mujeres poco conocidas de la historia de la música occidental, cuestionando las razones de su olvido. Presentarán la sesión Leire Colomo, Irene Elía, Juan Gómez y Fernando Tamayo..

Diría que ninguno de los dos ha escuchado a Camilo Sesto, porque han dado muestras de estar más dominados por la razón que por el corazón. Si tienen el alma herida no es precisamente por amor. Si están hartos de rodar como una noria poco tiene que ver con las horas invertidas en estrechar lazos.

Mi objetivo es fusionar arte y moda. Mi colección se llamó desde un principio Sofía Sarkany para darle cohesión con mi obra plástica. Pero ahora que tengo un local veo un cartel gigante con mi nombre y pienso: Por qué no le puse «Jirafa»? Me da un poco de vergenza.

El PP, que este fin de semana retoma con fuerza sus actos de precampaa electoral, es el que tiene más claro la imposibilidad de sumar apoyos a su propuesta de gran coalición. Solo queda por saber un dato clave: si Rajoy seguirá siendo el candidato después de los gestos de despedida a los suyos con los que el viernes cerró su última intervención desde la tribuna. Dos meses es muy poco tiempo para consolidar un nuevo candidato, pero solo una cara nueva en la política nacional, alejada de los escándalos de Madrid y Valencia, podría ayudar a paliar el precio que van a tener que pagar por la corrupción que les rodea.